El Issemym saqueado durante cuatro sexenios

La historia de corrupción en ese instituto se inició con el gobernador Arturo Montiel Rojas y ahora podría finalizar con nuevo zarpazo de Alfredo del Mazo Maza.

Por: Armando Huerta

Toluca, Méx.- Trabajadores en activo, jubilados y pensionados ven como se derrumba el Instituto de Segiridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), sin que nadie los ayude a remediar esta triste situación.

Durante las administraciones de los gobernadores  Arturo Montiel Rojas, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas, en el estado de México, desaparecieron partidas completas de los ingresos del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), se condonaron deudas millonarias o se conmutaron por terrenos. Estas maniobras financieras pulverizaron el patrimonio del instituto.

En 2018 la Legislatura Mexiquense aprobó sin una nueva reforma a la Ley del Issemym, con la que se aumentaban las cuotas de aportación a los derechohabientes y se transfería a las Afores, la administración del sistema de pensiones.

Antes en 2002 con Arturo Montiel y en 2012, con Eruviel Ávila se realizaron cambios a la ley del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios, instituto que cuenta con aproximadamente un millón 300 mil derechohabientes.

En esas ocasiones se aprobaron sin concesiones por una aplastante y vieja mayoría priista y fue hasta que llegó llegó la Cuarta Tranformación a la Legislatura Mexiquens que se echaron para atrás las modificaciones, esto el cuatr en diciembre del 2018.

Detrás del quebranto financiero que enfrenta el organismo y que ha servido como principal argumento para intentar imponer nuevas reformas a la ley del instituto, surge la figura de Enrique Peña Nieto.

Por lo menos eso se deduce de las Cuentas Públicas 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012, de las que analizadas en conjunto, emerge un patrón de saqueo sistemático al patrimonio del  Issemym, el cual habría iniciado en la gestión de Arturo Montiel (1999-2005), continuado con Enrique Peña Nieto (2005-2011) y perpetuado con Eruviel Ávila (2011-2017), consistente en la  desaparición de partidas completas en ejercicios anuales,  o arriesgados movimientos financieros, que terminaron por  pulverizar su patrimonio, controlado desde entonces, por directores  cercanos al Grupo Atlacomulco.

Cabe destacar que de entonces a la fecha se han realizado al menos dos grandes reformas a la Ley del Issemym, una en 2002 y otra en 2012, para aumentar los porcentajes de aportación a las cuotas de los trabajadores, así como los años de servicio para jubilarse.

Actualmente ya se les descuenta el 12.125 por ciento, lo cual aunado al pago de impuestos reduce significativamente sus ingresos netos.

Ahora la nueva administración de Alfredo del Mazo Maza busca una tercera reforma que tentativamente aumentaría 3.5 por ciento adicional a los trabajadores, entregaría a las Afores el sistema de pensiones, limitaría el número de derechohabientes por familia y ajustaría  de nuevo los años de servicio para acceder a la jubilación.ç

El Issemym atiende a más de millón108 mil 770 derechohabientes, de los cuales aproximadamente cuatrocientos mil son servidores públicos, 64 mil 649 pensionados y pensionistas y 681 mil 579 dependientes económicos. 

Las pruebas documentales disponibles hasta ahora indican que el patrón de saqueo al patrimonio del Issemym arrancó en el gobierno de Arturo Montiel y se intensificó entre 2005 y 2011 durante el gobierno de Enrique Peña, cuando de manera alternada desaparecen montos de partidas completas en los ingresos anuales de esos ejercicios, se utiliza el subsidio anual al fondo de pensión para propósitos diversos -o desaparece-, se condonan deudas multimillonarias a entes públicos  sin ninguna justificación aparente, o se contratan créditos  con nuevos bancos, en arriesgadas inversiones que no han sido aclaradas.

Tanto así que, por ejemplo, los ingresos relacionados con las tiendas departamentales y centros vacacionales que operaba el instituto desaparecen o no se consignan en diversos ejercicios. Los datos los aportan las propias Cuentas Públicas disponibles desde 2008, mismas que pese a los faltantes y boquetes financieros fueron aprobadas por legisladores de todos los partidos, incluyendo algunos que ahora regresaron investidos por el Partido Movimiento de Regeneracion Nacional (Morena).

Los centros vacacionales de Tonatico, Valle de Bravo y El Ocotal permitían a su vez a empleados de bajos ingresos –secretarias, trabajadores de limpieza, operativos  y auxiliares administrativos en general- acceder a vacaciones con hospedaje a costos mínimos por dos o tres días. Los centros ofrecían cuotas de recuperación por día –con tarifas diferenciadas para niños o adultos-, con las tres comidas incluidas. Un sueño para servidores públicos pobres o nivel medio.

El ISSEMyM también contaba con “centros sociales” que podían rentarse para eventos familiares, como XV Años o bodas por parte de los empleados y a cuotas accesibles. Hoy la historia es otra.

En diversos ejercicios a partir de 2005 (año administrado por Montiel y Peña), las ganancias generadas por  esta infraestructura  desaparecieron por completo de los reportes contables del Issemym y actualmente ya no ofrece los grandes descuentos que se reservaban a los derechohabientes, sino que se manejan como cualquier empresa privada, mientras que las tiendas departamentales se cerraron. Canalizaron el potencial de consumo del sector (más de un millón de derechohabientes y 362 mil 540 burócratas), a empresas privadas. 

En su lugar, las tiendas cerradas ahora anuncian descuentos para derechohabientes en SAM´S Club, operado por Walmart.

Por lo que hace a las tiendas cerradas del Issemym, los trabajadores entrevistados aseguraron que ese patrimonio ya no les pertenece, pero estiman que el saqueo histórico pudo rondar los cinco mil millones de pesos tan solo en el gobierno de Eruviel Ávila.

Tras el ejercicio del 2005, cuando Peña Nieto llegó al poder, las ventas en los centros departamentales pasaron inexplicablemente de 145 millones 273 mil 100 pesos, a 9 millones 49 mil 900 pesos en 2006, para luego desaparecer cualquier registro de este concepto en los ejercicios de 2007 y 2008. Es decir, en los cuadros comparativos, aparecen los conceptos, pero en esos años no se consignan cifras.

El concepto “otros ingresos por aprovechamientos diversos”, desapareció de los estados contables de 2005 y 2006, mientras que el concepto de “pago de intereses moratorios”, no se registró o desapareció del ejercicio del 2005, para reaparecer en 2006, por 35 millones 982 mil 400 pesos.

En 2005 también desaparecen de los ingresos las “aportaciones para riesgos de trabajo” y reaparece en el ejercicio del 2006, por 277 millones 321 mil 300 pesos; con 267 millones 400 mil pesos en 2008 y 389 millones 47 mil pesos en 2009.

En 2009, la “recuperación de cartera” en su reporte de ingresos llegó a 279 millones 123 mil 700 pesos, en 2008 registra “cero” pesos.

Pero quizá uno de los datos más importantes que dejó en registro el despacho privado contratado para realizar auditorías externas a las cuentas públicas del gobierno mexiquense en esos años, fue que en los ejercicios 2005, 2007, 2008 y 2009, los ingresos  por “financiamiento al fondo de pensión” desaparecieron de los reportes anuales, para reaparecer en los estados contables del 2006, con el registro de 79 millones 683 mil 500 pesos. 

En el gobierno de Ávila Villegas reaparecen los financiamientos al fondo de pensión, pero termina por endeudar al organismo.

Los cuadros comparativos que pudo realizar el despacho externo y plasmar en al menos dos Cuentas Públicas (2009 y 2010) son definitivos en la desaparición de partidas  a partir de 2005, no obstante la firma advirtió en su reporte de esos años,  que “no emitía opiniones” de las cifras consignadas. Así se pactó, confirmaron fuentes consultadas en la Legislatura.

En gobierno estatal de Peña Nieto, en el Issemym desaparecieron cantidades por diversos conceptos en los ingresos de manera sistemática de presupuestos programados.

Además se esfumaron partidas, se administraron mal los recursos, por ejemplo en 2009 no se cobraron “incumplimientos a proveedores” por 62 millones 709 mil 600 pesos; se reportó medicamento caduco y por primera vez comienzan a crecer de forma exagerada las deudas con proveedores al aumentar casi 100 millones de pesos en solo un año, de 2008 a 2009.

También en 2009, año de elecciones intermedias en el estado de México, el Issemym registró una avalancha de 851 plazas nuevas. Luego desaparecen. Otra vez nadie explica nada. También desaparece el registro  de lo recaudado por concepto de “centros sociales y asistenciales” de ese año, para reaparecer en 2010 dentro del rubro de ingresos, por 19 millones 375 mil 900 pesos.

Pero quizá uno de los mejores negocios que le redituaron a Peña Nieto en 2010 fue haber obligado al ISSEMyM a recibirle 11 terrenos a su Secretaría de Finanzas, a cambio de una deuda que arrastraba con el organismo. La deuda saldada con estos activos fijos fue de 2 mil 291 millones de pesos. 

Esos recursos (los más de dos mil 200 millones de pesos) que ingresaron a las arcas de gobierno de Enrique Peña como descuentos a los burócratas y debieron ser traspasados al Issemym se esfumaron para siempre de su capital y se entregaron en terrenos inutilizables. El gobierno peñanietista le impuso un mal negocio, al instituto. Ecatepec también le paga con terrenos su deuda, se consigna en una cuenta pública.

En ese mismo año Peña Nieto y sus secretarios de finanzas (uno de ellos Luis Videgaray, inmiscuido también en los saqueos a PEMEX), utiliza 4 mil millones de pesos del Issemym como “depósito en garantía”, para respaldar el pago “del instituto” a contratos de “prestación de servicios” para construir y operar dos hospitales público-privados, los famosos PPS´s que concibió para legalizar negocios entre empresas privadas y gobierno, pero que terminaron por endeudar al estado de México por treinta años.

El multimillonario contrato para construir el Hospital Regional de Toluca del Issemym se adjudicó al compadre de Enrique Peña Nieto, Juan Armando Hinojosa Cantú, el mismo de la Casa Blanca; mientras que el Hospital Regional de Tlalnepantla a la firma “Constructora Marhnos”, de la familia Mariscal Servitje, por 5 mil 172 millones de pesos, recursos que habrían salido en su gran mayoría del fondo de pensiones de los trabajadores, de acuerdo con lo que informó la propia firma en su publicación oficial del proyecto.

El ejercicio 2011 marca así la salida de Peña Nieto del gobierno mexiquense y la llegada de Eruviel Ávila Villegas quien hace pedazos el patrimonio del instituto.

Eruviel Ávila aplica una nueva contabilidad que hace más difícil ubicar las partidas más básicas. 

El activo circulante del organismo se reduce en casi mil millones de pesos en solo su primer año; los gastos en servicios personales crecen 18.3 por ciento y en 48 por ciento los servicios generales.

En 2012, segundo año consecutivo de elecciones en el estado de México, el Issemym registra ingresos extraordinarios sin explicación alguna por más de 4 mil millones de pesos. En la Cuenta Pública del instituto de ese ejercicio, no se precisa en que se gastaron esos fondos que se le inyectaron.

Se trata del mismo ejercicio en el que Pemex también habría sido usado para obtener recursos para las campañas de Peña Nieto, mientras que en el Issemym se reportan “transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas” por  4 mil 70 millones 612 mil 700 pesos, pero no hubo gasto en “inversión pública” (cero), aunque se reportaron 834 millones 253 mil pesos en “inversiones financieras”.

Ese mismo año instituciones como Monex (la que repartió tarjetas en la campaña de Peña Nieto), aparecen por primera vez en las cuentas del Issemym y Eruviel Ávila omienza a contratar deuda con cargo al organismo incluso sin autorización.

Los multimillonarios subsidios que recibió en 2012 el Issemym, no aparecen de manera claramente identificados en su gasto de ejecución de ese año. Y en cuadros comparativos de años posteriores, reaparece la suma de lo que recibió el Instituto en el año electoral que gano Peña Nieto la presidencia, pero no su aplicación.

Igualmente, en 2012, no hay rastros de los ingresos por los centros vacacionales y las tiendas departamentales. Ya nadie se acuerda de estas.

En 2017 se hacen observaciones al Issemym por 12 millones 861 mil pesos, pero lo más grave es que, a esas fechas, organismos sin claridad legal como los CUSAEM (policías auxiliares no reconocidos por el gobierno mexiquense, pero a los que se les debe pagar seguridad social del Estado) le adeudan ya mil 200 millones de pesos. 

Martha Yolanda Zepeda, fundadora del movimiento de servidores públicos “Sin Miedo”, aseguró que existen evidencias de que el desvió de los recursos del organismo inició con Arturo Montiel.

Dijo que el saqueo ha sido sistemático y que no deben ser los trabajadores los que paguen su costo.

Refirió que se pretende revertir la abrogación a la ley del 2018 que aplicaron los diputados y las diputadas de  Morena a su llegada a la Legislatura  Local, con la diferencia de que ahora buena parte de diputados morenistas podrían haber sido ya coptados” por el gobierno de Alfredo del Mazo, de tal suerte que ya no responden a sus ya no responden a sus compromisos ni agenda originales.

Trabajadores y derechohabientes agrupados en torno al Movimiento Transformación Social, exigen no solo evitar un albazo nuevamente, también “justicia”. 

Hay muchas preguntas que no han sido contestadas y requieren respuestas urgentes de los y las legegisladora locales de Morena: ¿Dónde está ese dinero que desapareció? ¿Cómo pudo desaparecer? ¿Quién se lo llevó? 

Rechazan un nuevo cambio a la ley del Issemym, las cuotas individuales en las AFORES, como se pretende y en lugar de ello, deben acatarse las directrices del nuevo gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador, para que los trabajadores cuenten con una “tercera cuenta” como otros organismos (IMSSS o ISSTE) y que sea el gobierno estatal, el que aporte a cada burócrata esta tercera cuenta dirigida a su fondo de ahorro.

La iniciativa de ley que circuló entre los legisladores, pero sin la firma de Alfredo del Mazo, podría llegar en el actual periodo de sesiones de la Legislatura Local, propone aumentar otros 3.5 por ciento las cuotas a los trabajadores, limitar el servicio médico a solo tres familiares de cada trabajador y cuentas individualizadas en Afores.

Diputados y diputadas locales de la bancada de Morena, aseguraron que preparan un “punto de acuerdo” para pedir que los presuntos saqueos al patrimonio y capital del Issemym sean investigados “y los responsables paguen”.

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