Coacalquenses exigen liberar las vialidades para mejorar traslados peatonales y del transporte.
Por: González Calderoni
Coacalco, Méx.- Familias coacalquenses y personas en tránsito, piden de la manera más atenta a las autoridades municipales la realización de operativos (inspectores de normatividad y vía público, así como agentes de tránsito) para liberar de llantas, piedras y sillas rotas sus calles y avenidas, toda vez que el comercio regulado y clandestino, así como las ciento de paradas “piratas” de taxistas y transportistas del municipio, han convertido las vialidades de Coacalco en una verdadera romería.
Tan sólo en la zona aledaña a la alcaldía de Coacalco, el comercio irregular y establecido se ha apoderado con macetones, cubetas, llantas, piedras y palos, las calles de Severiano Reyes, 5 de febrero donde comerciantes protegidos por servidores públicos han invadido la vialidad con llantas, piedras y demás enceres, así como policías municipales y judiciales que dejan sus “marucas” en doble y triple fila, con eso de que traen pistola y R-15, y no se diga la 2 de abril, donde el estacionamiento exclusivo de los “huevones” los regidores esta apartado con botellas de agua y garrafones.
Coacalquenses que acuden a pagar sus contribuciones además de ser vejados y ultrajados por comerciantes aledaños y taxistas piratas de la zona, tienen que sufrir ralladuras en sus vehículos que osan estacionarse frente a los puestos de fritangas, papelerías, tiendas y restaurantes.
Es necesario reformar el reglamento de vialidad del municipio para que se marque como infracción estacionarse, u obstruir en vialidades primarias, independientemente de que haya o no señalética restrictiva. Es necesario “ceder espacios” y comprender que se debe actuar con visión de ciudad, anteponiendo ello a los intereses particulares de unos cuantos.
Las calles de Coacalco se ven rebasadas por la gran cantidad de puestos de fritangas (comercio irregular), los tianguis manejados por dinosaurios priístas, urge una verdadera liberación de sus calles, la gente de Coacalco ya no aguanta más cinismo y tanto valemadrismo de sus autoridades. Las calles de Coacalco se han convertido en un problema serio, sobre todo en los tiempos de traslado que han aumentado enormemente. La solución tiene que ser integral para mantener la calidad de vida en la que fuera una ciudad, aseguran organismos y cuerpos colegiados.
