
La podredumbre de la dirección de seguridad pública de Tultitlán tiene nombre y apellido. Corrupción que es generada y protegida por el “exjudas” Cataño Ramírez, quien simplemente engaña a la Alcaldesa, Elena García.
Algo huele mal en la Dirección de Seguridad Ciudadana de Tultitlán, al permitir a criminales colocar sus mantas en las meras narices de las autoridades.
Por: González Calderoni
Tultitlán, Méx.- A seis meses de que el presente Ayuntamiento iniciara su trabajo gubernamental, la Dirección de Seguridad Ciudadana, Vialidad y Protección Civil a cargo del comandante Julio Cesar Cataño Ramírez, se encuentra más podrida, deshonesta y corrupta por los abusos policiales, excesos que tienen en su origen una estructura jerárquica ratera y poco democrática, vertical y abusiva de su propio poder, que operan muchas veces más al servicio de intereses políticos, que del cuidado de las vidas y bienes de los habitantes de Tultitlán.
Fuentes allegadas a la Dirección de Seguridad Ciudadana, Vialidad y Protección Civil, comentaron que a la llegada del “exjudas” del Distrito Federal y del Estado de México, Julio Cesar Cataño Ramírez, la delincuencia de “tolete, chapa y pistola” creció por sus excesos (no sólo con la ciudadanía, sino con los mismos elementos policiacos), abusos y atropellos que son ordenados por Cataño y ejecutados por el Coordinador Operativo (a) “chábelo” Armando Muñoz –clave- “lince” y el Coordinador Administrativo, Raymundo Calzada.
Armando “el chábelo” Muñoz, expolicía del Estado de México, quien fuera vergonzosamente dado de baja de las filas de la DGSPyTEM, por coco, moto y loco, esto sin contar que era un pervertido adicto a los homosexuales, prueba de ello vivía con la “conchis” en la Unidad del Seguro Social de Tlalnepantla, y por quien sus vecinos a diario le reclamaban por sus constantes escándalos.
Desenfrenos, libertinajes, inmoralidades y abusos que ahora Armando Muñoz, de -clave- “lince” traslada a los moteles y hoteles de Tultitlán, bajo la protección de su “compadre” Julio Cesar Cataño Ramírez.
Pero el mando Cataño no sólo le protege al “chábelo” sus pachangas escandalosas e inmorales con homosexuales, a bordo de la unidad policiaca SC-371 y llevada a cabo hace unos días en el hotel “Gran Vía”, donde fue corrido por el encargado del lugar. Posteriormente y siguiendo la “juerga” se fue al motel “Viko´s, lugar donde fue localizado por efectivos del G.E.R.I. (grupo policiaco que por cierto vuelve a ser noticia dentro de la Fiscalía por sus excesos y robos a cajeros, delitos por los cuales cayera Reyes, pero el G.E.R.I., ahora nuevamente es noticia por los bailes a huachicoleros, pero esa es otra historia que luego les teclearemos), y que simplemente lo dejaron ir, es más Cataño lo llevo personalmente a su morada.
Armando Muñoz, además portar arma de cargo, sin tener el debido permiso de la armada y para colmo de nueva cuenta “el Lince”, Armando Muñoz, es denunciado por acoso sexual, por dos licenciadas que laboran en el área de la Comisaria de Víctimas del Delito y de nueva cuenta Julio Cesar Cataño Ramírez lo protege y los enclaustra en el C-2, toda una fichita el “chábelo”.
Raymundo Calzada, “policía de chocolate, pero maestro de la extorsión”, bajo el membrete de Coordinador Administrativo, cargo dentro del organigrama de la Dirección de Seguridad Ciudadana Vialidad y Protección Civil, bajo las órdenes del exjudas del DF y del estado, Julio Cesar Cataño Ramírez, están corrompiendo aún más a la corporación policiaca, saqueando la nómina de la comisaria, protegiendo a una caterva de “aviadores”, bajo el entre de 5 mil pesos por elemento y en efectivo, dadiva que se reparte entre Cataño y Calzada.
Oficiales y policías, denunciantes de todo crédito, también comentaron a este rotativo, que los “aviadores” o “16´”, le entran porque le entran, de no hacerlo el “pseudolicenciado y policía de chocolate, maestro de la extorsión” simplemente les inicia un procedimiento administrativo. Calzada atendiendo las ordenes de Cataño, cambia de mandos como cambiar de “calzones”, “a ver quién le entra con la gata más alta, a ese policía se le da prioridad”. Dicen que Raymundo Calzada “saqueo” APAST, hay que investigar de a como fue el auto robo.
No es novedad que la confianza ciudadana en las instituciones se encuentra fracturada. Tampoco lo es el gran distanciamiento que existe. Los ciudadanos desconfían de la policía, muchos la consideran corrupta, poco preparada y abusiva, que ha existido en el olvido institucional, por así servir a los fines del poder público. En la práctica, se puede observar que los miembros de las instituciones de policía históricamente han recibido una formación improvisada e insuficiente y rara vez se les ha infundido la importancia que su rol social tiene para el mantenimiento de las instituciones y en la construcción de relaciones sociales capaces de resolver los conflictos y las diferencias de manera pacífica. “Julio César Cataño y Raymundo Calzada, como Armando Muñoz, se dicen intocables porque tienen el apoyo de gente del Cabildo así como de la Presidenta Municipal de Tultitlán, Elena García Martínez”.
