AvesDeMéxico se presenta a partir del 4 de abril en un museo de #Marruecos

La presenta el experto curador Juan Gerardo Ugalde Salinas, oriundo de Cuautitlán Izcalli.

Es patrocinada por el Rey de Marruecos y el gobierno de México.

Por primera vez, la cultura de México llega al Museo Yves Saint Laurent de Marrakech (MYSLM), en Marruecos – al norte de África-, con la exposición “Aves de México”, la cual abrirá sus puertas el próximo 4 de abril y permanecerá abierta al público hasta el 27 de julio de 2025, cuyo curador es Juan Gerardo Ugalde Salinas, quien labora en dicha institución.

La muestra se llevará a cabo bajo el patrocinio del rey Mohammed VI de Marruecos, y cuenta con la colaboración del gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH), y de Bellas Artes y Literatura (INBAL), en conjunto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Se trata de 95 piezas, que van de objetos arqueológicos y etnográficos con una carga ritual, a piezas de arte popular y diseño textil, procedentes de una veintena de instituciones públicas y de acervos privados, informa Ugalde Salinas, que es oriundo del municipio de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México.

Después de una meticulosa selección de las piezas de la exposición, en ellas se revela cómo la avifauna ha conformado el imaginario artístico de una cultura material vibrante, tal cual es la mexicana.

Además, las aves forman parte fundamental de la historia de México, por su papel en la religión, el arte, la gastronomía y la biodiversidad.

Por otro lado, la exposición destaca la importancia de la conservación de la avifauna, que es un tema crucial en el equilibrio de los ecosistemas.

Cabe destacar que la exposición surgió del interés por fomentar el diálogo entre México y Marruecos, como puentes, espacios de tránsito y de migración que conectan al hemisferio sur con el norte, y viceversa, pero también de destino, lo que da lugar a nuevas dinámicas sociales y formas estéticas y culturales, señala Juan Gerardo Ugalde Salinas.

La exposición se divide en cinco módulos:

En el primero, se exploran diferentes representaciones de esos animales, a partir de 12 piezas prehispánicas de las colecciones del INAH, bajo resguardo del Museo Amparo, en la ciudad de Puebla. El conjunto arqueológico abarca un arco temporal de alrededor de dos mil 500 años, desde el Preclásico Medio –un milenio antes de nuestra era– hasta el Posclásico Tardío, entre 1200 y 1500 d.C.

“Las aves antes de México” es el segundo módulo, donde se exhiben vasijas en forma de pato y de loro, de sitios como Tlatilco, o de la tradición Tumbas de Tiro del occidente mexicano, y figurillas que simbolizan fuerza y vitalidad, como un rostro humano con casco de águila, de las culturas de la Costa del Golfo, o de un hombre ataviado con plumas, de la tradición Mezcala, asentada en el territorio del actual estado de Guerrero.

En el siguiente apartado, “América emplumada”, se aborda el trasiego interoceánico de bienes, tras el establecimiento del virreinato de la Nueva España. En esa época, guajolotes y objetos a base plumas se llevaron al resto del mundo, así como gallos y pavo reales se introdujeron para su crianza. Las influencias de culturas externas impactaron en la producción local, entremezclando estilos y técnicas.

Asimismo, destaca el tema de la personificación de América, en relación con las alegorías que abundaron en la Europa renacentista, “imágenes que sirvieron como un portento de los recursos y características de cada parte del mundo. En ese sentido, las plumas y las aves se utilizaron como elementos para denotar el cotidiano americano”, detalla el especialista en conservación de textiles.

El cuarto módulo se denomina “Las plumas preciosas” y ahí se da paso al arte de los amantecah o trabajadores de plumas, quienes, desde tiempos prehispánicos y aún en el virreinato, crearon mosaicos en objetos y prendas: “A partir de entonces, el imaginario mexicano recurre a las aves y sus plumas, como un recurso primario en sus propuestas estéticas”, subraya el curador mexicano, radicado en Marruecos.

“Habitar entre aves”, último apartado de la exposición, sirve para que el público descubra “una diversidad de objetos inspirados en ellas. Los hay de uso ritual, pero también de diseño que, como la joyería o ciertos objetos utilitarios, se han nutrido en los últimos años de la colaboración entre artesanos y diseñadores.

“Las aves, por sus plumas, cantos y carnes, fueron cruciales para las prácticas sociales, políticas, culinarias, medicinales, religiosas y estéticas de lo que hoy llamamos México. Su conservación garantiza el equilibrio de los ecosistemas, la preservación de la biodiversidad y saberes bioculturales, temas que también abordamos aquí”, finaliza Ugalde Salinas.

La muestra cuenta con el asesoramiento científico de la curadora independiente Ana Elena Mallet, y cuya escenografía e iluminación estuvieron a cargo de los expertos Jasmin Oezcebi y Miguel Ramos.

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