“Feria del Santo Patrono de Tultitlán”: el gran negocio de “Oficiales Calificadores”

Mucho cuidado debe tener doña Ana Castro con sus Jueces Conciliadores los cuales hicieron su “agosto en junio” durante la feria patronal de Tultitlán. “Son sinónimo de corrupción, maltrato y abusos”.

Por González Calderoni

Tultitlán, Méx.- Una veintena de motociclistas locales y visitantes a los tradicionales bailes con motivo de la Feria de Tultitlán 2025, donde se festeja al Santo Patrono de “San Antonio de Padua”, denunciaron haber sido víctimas de corruptos y deshonestos pseudolicenciados que se dicen titulares de las mal llamadas Oficialías Calificadoras de este municipio mexiquense.

Existen quejas que dicen que las oficinas de jueces conciliadores que hay en Tultitlán son sinónimo de corrupción, abuso de autoridad y malos tratos para las personas que llegan a caer en esas instalaciones, la mayoría de ellas detenidas por deshonestos y abusivos policías municipales, por faltas administrativas, en este caso se llevaron sus motocicletas que por estar mal estacionadas, durante uno de los eventos de la Feria Patronal de Tultitlán.

Así lo denunciaron a este rotativo una veintena de conductores, señalando la podredumbre en las oficinas de jueces conciliadores de Tultitlán, principalmente de la zona centro, así como en la zona oriente y sur de Tultitlán, los detenidos son sujetos a una serie de humillaciones por parte de estos pseudoabogadillos y policías municipales, quienes atentan contra sus derechos humanos, pues nos lo dejan hablar y si ponen resistencia a su detención y se niegan a entrar por su voluntad a las galeras de dichas oficinas, los golpean y a empujones y a veces casi a arrastras los meten y encierran.

Comentaron, “que al acudir a los bailes de la Feria de Tultitlán, estacionaban sus motos en calles aledañas, al regresar ya no estaban, los “honestos policías” les indicaban que posiblemente se las llevaron al juez calificador o juez cívico, por estar estacionadas en lugares no permitidos y así era, al acudir a una de las Oficialías Calificadoras, efectivamente ahí se encontraba su vehículo, tenía que pagar una multa de casi cinco mil pesos, si quería recuperar mi moto, antes de que se la llevaran al corralón.

 “Este tipo de acciones se da porque, según testimonio de algunos policías que pidieron anonimato por posibles represalias, las oficinas del juez conciliador, son “regenteadas y bailadas” por una comandanta una tal “Silvia”, quien tienen entendido le comunica a su concubino que en la administración pasada laboraba en Gobierno y ahora en Protección Civil, donde sigue bailando am los empresarios de Tultitlán.

Finalmente denunciaron que un juez calificador deshonesto es aquel que no actúa con imparcialidad y rectitud en el ejercicio de sus funciones, tomando decisiones basadas en intereses personales, prejuicios o influencias externas en lugar de basarse en la ley y la evidencia presentada. Esto puede manifestarse en diversas formas, como aceptar sobornos, favorecer a ciertas partes, o actuar con parcialidad hacia algunos individuos o grupos. “Sirve para colocar al frente de esta porquería a “abogados” frustrados y mediocres que se sienten jueces administrando justicia, lo peor de todo es que no saben ni un ápice de procedimientos. En conclusión, es un área de la administración pública municipal que únicamente sirve para extorsionar al ciudadano.

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