
La oposición conservadora perdió la oportunidad de tener como candidato presidencial el hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta y de que el senador Juan Zepeda Hernández habría derrotado a Delfina Gómez, pues es más conocido que “Ale”.
Por: Armando Huerta
Toluca, Méx.- La derrota electoral en el estado de México, representa la “muerte política” en todo el país del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que durante casi cien años operó como un Partido de Estado, un “aparato electoral perfecto” que mantuvo en el poder a una “Dictadura Perfecta” representada por una oligarquía que empobreció a millones de mexicanas y mexicanos con un sistema represivo, de saqueo, corrupción y deshonestidad.
Todo en la vida tiene un inicio y un fin. El PRI vivió un largo ciclo que el cuatro de junio en el estado de México, con la derrota electoral ante el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) llega a su fin y la historia se encargara de juzgarlo.
Ahora lo que queda del priismo nacional es trabajar en lo que harán después de la derrota del cuatro de junio del 2023 en adelante, pasando por la elección presidencial del año entrante.
Hay muchas preguntas que los priistas tendrán que hacerse: ¿Será necesario crear un nuevo partido político mezclando con el cascajo de lo que queda del Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para fundar un “gran” partido de las “derechas” reduciéndose a dos partidos “grandes”: el de las “derechas” y el de las “izquierdas” del “Nacionalismo Revolucionario” del presidente Andrés Manuel López Obrador, “ideología” que por décadas perteneció única y exclusivamente al PRI, al partido de la Revolución Institucionalizada” que bajo esa idea logró mantenerse en poder y logrando beneficios para México hasta que se hizo a la derecha aliándose con el PAN para privatizar todo lo que era de las y los mexicanos gracias a la Revolución Mexicana.
Analistas políticos hacen la anterior pregunta y otras más con respecto a fin del PRI y lo que sucederá de aquí en adelante, “sin embargo las dirigencias nacionales, estatales municipales del partido tricolor están enfrascados en buscar culpables de la derrota electoral en el estado de México en lugar de estar buscando alternativas para que los priistas no se extingan del todo y que por lo menos sean la base de una nueva fuerza política”, argumentaron los expertos.
Es tan grande el caos que existe en las filas priistas, que nadie por el momento atina a proponer ideas, todo es “canibalismo político” y en consecuencia hay desbandada de priistas en el estado de México que prácticamente están huyendo para que la próxima gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) NO los persiga y los castigue con la cárcel.
Apuntaron los analistas políticos, que lideres de sindicatos estatales, de organizaciones gremiales (comerciantes, tianguistas, transportistas), asociaciones de colonos, etcétera, filiales del partido tricolor en el estado de México, viven momentos de caos y desorganización y lo peor, las bases (que en la reciente elección de gobernadora, a pesar de las amenazas de sus dirigencias, votaron en contra del PRI y su candidata y votaron a favor del Morena y su candidata) están pidiendo cuentas a sus líderes y amenazan con tomar el poder de sus organizaciones para “tener dirigentes que verdaderamente los representen” y “no estén vendidos al gobernador priista en turno”.
En el contexto de la derrota electoral que sufrió el PRI en el estado de México (entidad considerada como “laboratorio político” en donde se hacen “pruebas” antes de la elección presidencial de cada seis años), esa organización política tendrá que ir una selección ya negociada con el PAN, de un candidato a la presidencia de México, pues Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, dirigente nacional del partido tricolor, acordó con Marko Cortés Mendoza, dirigente nacional del partido blanquiazul que a cambio de que el PRI designara a los candidatos a gobernador de los estados de Coahuila y México, el PAN designaría al candidato presidencial.
En este sentido, tomando en cuenta que el estado de México es el “laboratorio político” del país, Marko Cortés y “Alito” invitaron a Movimiento Ciudadano a que se integrara a la Coalición “Va por el Estado de México”. Movimiento Ciudadano aceptó la invitación con la condición de que se hiciera una encuesta en la que se incluyera a aspirantes del PAN, PRI, PRD y MC.
Se aceptó la realización de la encuesta y en el resultado de la misma, el aspirante de Movimiento Ciudadano, el senador Juan Zepeda Hernández (quien en 2017 fue candidato del PRD a gobernador del estado de México, ocupando el tercer lugar después del PRI y Morena, dejando en el fondo a la candidata del PAN) arrojó que el ex alcalde perredista de Nezahualcóyotl, “ERA MAS CONOCIDO ENTRE LOS MEXIQUENSES Y LAS MEXIQUENSES QUE ALEJANDRA DEL MORAL”, por lo que la dirigencia nacional de Movimiento Ciudadano exigió que Zepeda Hernández fuera el candidato a gobernador por la coalición, situación que “Alito” no aceptó pues ya tenia un acuerdo con el dirigente del PAN.
Tras la derrota electoral del cuatro de junio, “Alito” y muchos dirigentes priistas del estado de México culparon al gobernador Alfredo del Mazo de la catástrofe electoral de Alejandra del Moral y del PRI y además acusaron a Movimiento Ciudadano de “hacerle el trabajo sucio” a Morena para que ganara Delfina Gómez.
En este sentido, Marko Cortés lanzó un ultimátum a Movimiento Ciudadano a integrarse a la coalición “Va Por México” y Dante Delgado Renauro, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, respondió que “con el PRI y “Alito” ni a la esquina”.
Con esto se rompe la posibilidad de que Movimiento Ciudadano se integre a la coalición “Va por México” cuando se pensaba que ese partido apoyaría a esa alianza y a cambio ésta los apoyaría en la elección de Jalisco que se realizara el año próximo con lo que MC garantizaría que el gobernador siga siendo de ese partido político.
Para los expertos políticos, Movimiento Ciudadano pudo haber sido clave para la alianza opositora en la selección del candidato o candidata presidencial, pues en sus filas esta el hijo del asesinado candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, que como en el caso del estado de México con Juan Zepeda, el actual alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas tendría mayores posibilidades de triunfo que cualquiera de los aspirantes de la oposición.
El “laboratorio político mexiquense” podría arrojar un resultado más: Movimiento Ciudadano se uniría a Morena en las próximas elecciones federales y junto con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ganarían con facilidad la presidencia de México y obtendrían la anhelada mayoría absoluta en el Congreso de la Unión y realizar las reformas constitucionales acordes a lo que plantea la llamada Cuarta Transformación.
